Organización Mexicana para el Conocimiento de los
Efectos Tardíos de la Polio, A.C.
-OMCETPAC-
Organización Post-polio México

"Es devastador"

Por Tita Rascon Moharter
Enero de 2008, Albuquerque, New Mexico, USA.
omcetpac

¿Que tal? Soy Tita Rascon Moharter. Nací el 2 de enero de 1956. Contraje la poliomielitis a los 18 meses de edad, en abril de1957, estando de vacaciones en Culiacán, Sinaloa, México, y a los 4 años empecé a caminar con 2 muletas, aparatos de fierro en las dos piernas, sujetado con un cincho a la cintura. A base de terapia física y los tremendos choques eléctricos que me aplicaron, se logró rehabilitar totalmente la pierna derecha, mientras que la izquierda requirió al final tan sólo un aparato hasta el muslo. Estudié Arquitectura en el ITESO, en Guadalajara, Jalisco. Me casé a los 27 años. Tengo dos hijos adorables y, sobre todo, saludables. Me divorcié en el 2002 y tengo 23 años radicando en diferentes estados de USA. Actualmente radico en Albuquerque, New Mexico, USA.

Estoy muy emocionada de encontrar una agrupación en México en la cual pueda expresar los cambios físicos y emocionales que conlleva el entrar a esta cuarta etapa por la que atravesamos los sobrevivientes de la polio. Etapa que ha traído muchos cambios indeseables en mi vida, a nivel, tanto físico, como emocional.

Físicamente, el perder el terreno ganado con tanto esfuerzo y determinación, el de levantarse de una silla de ruedas… dejar muletas... caminar ayudados siempre por aparatos ortopédicos… y en mi caso un aparato en la pierna izquierda, y la ayuda invaluable de mi pierna derecha, que después de 50 años de llevar la carga, pues, como que ya se cansó. Lo mismo mi espalda, ¿y qué decir de mis brazos que me han sostenido toda mi vida? Estos dolores que llegan y se van de repente, cada vez se hacen más seguidos Los músculos de las piernas y brazos duelen y dejan dormir. Es un dolor quemante, y los músculos se contraen. A veces es fija la contracción y otras veces se contraen, sueltan y vuelven a contraerse, con mucho dolor. Este cansancio permanente, y el no poder caminar 20 minutos sin sentir que se parte la cintura en dos. El no poder estar sentada, acostada o parada, sin que duelan los músculos y a veces siento que hasta los huesos me duelen. Pero he aprendido a vivir con dolor y a manejarlo con terapia física: baños de tina, relajación y, cuando todo esto no es suficiente, entonces tomo pastillas para el dolor. Todavía trabajo 8 horas diarias, pero cada día se me hace más difícil dejar la cama; es un cansancio inexplicable.

Emocionalmente es devastador. Se necesita mucha terapia emocional para que este sentimiento de derrota ante los efectos tardíos de la polio no me aniquile. Mantenerme informada de los síntomas y tratamientos, para continuar con una vida activa, aunque un poco más lenta, y si se puede, más, es el primer paso para enfrentar con valentía y determinación esta nueva batalla.

Agradezco la existencia de una organización como la OMCETPAC. Es una luz en nuestro largo camino que nos ha tocado recorrer. Deseo que esa luz nos guíe para reconocer nuestros síntomas, los que se derivan de nuestra polio, y que siga luchando para que se admita la existencia de los efectos tardíos de la polio. Con ese propósito seguiremos luchando.

Tita

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Edición por Sergio Augusto Vistrain