Organización Mexicana para el Conocimiento de los
Efectos Tardíos de la Polio, A.C.
-OMCETPAC-
Organización Post-polio México

"El milagro de la vida"

Por Milagro Laurito Fernández
Agosto de 2010, San José Costarrica
omcetpac
Esfuerzo y osadía para buscar soluciones y llenar, con mejores días, los calendarios del futuro. Milagro Laurito Fernández
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Nací el 14 de abril de 1953, en San José Costa Rica. Soy la primera hija después de 3 embarazos de mi madre que no llegaron a término. De ahí mi nombre María del Milagro.

En abril del 54, nuestro País se vio afectado por una epidemia de poliomielitis, que afectó a muchos niños. Uno de esos fui yo. La enfermedad dejó secuelas en mis dos piernas que me impidieron caminar sin la ayuda de dos ortésis y dos muletas. En la actualidad utilizo una ortésis en la pierna izquierda y una muleta tipo canadiense.

Desde aquel momento pasé muchas operaciones para corregir las secuelas de la polio, internamientos, rehabilitación, etc. Mis padres hicieron todo lo que podían y todo lo que les recomendaron.

Sobre todo mi madre me inculcó fortaleza y seguridad en mí misma. Recuerdo que me llevaban al mar y me enterraban en la arena. Me hicieron una piscina en el patio de la casa para que nadara. Todo con la intención de que mejorara. Así pasé mi infancia con mis tres hermanos menores y muchos amigos. Lo más triste era la separación cada vez que me internaban para operarme.

La polio me limitó de muchas cosas, pero me dio el coraje y la osadía para correr y jugar con dos muletas y nunca perdí la alegría de vivir. Fui excelente estudiante en la secundaria y en esa época conocí al que hoy es mi esposo, con el que tengo ya 36 años de estar casada. Él estudió Ingeniería Civil y yo Contabilidad. Fuimos novios durante 7 años y a él nunca le preocupó mi discapacidad, aunque a sus padres sí pero, con los años me llegaron a querer como a una hija.

Tenemos 3 maravillosos hijos. Fiorella de 35 años, Natalia de 33 años y Walter de 32 años. Ellos están casados y son tres maravillosos seres humanos. Son lo mejor que me ha sucedido en la vida. Soy abuela de dos varoncitos y espero otros dos nietos en pocos meses.

Con respecto a la salud, fuera de mis secuelas, he sido muy sana. Hace unos años comencé con lumbalgia y otros dolores que con un cambio en los zapatos y una nueva ortésis se ha mejorado mucho. Considero que para mis 57 años estoy muy bien. Por supuesto que los años no solo pasan sino que pesan pero, pese a ser sobrevivientes de la polio, con los obstáculos y restricciones que ello implica en nuestra movilidad, y de vivir el natural proceso de envejecimiento, tendremos que armarnos de paciencia y tener el coraje de no ser víctimas, sino actores de nuestra vida.

Si se presenta el pospolio, con esfuerzo y osadía, intentaré luchar para buscar soluciones que me peritan llenar, con mejores días, los calendarios del futuro, tanto para mí misma, como para otras personas con discapacidad, ya que somos capaces de crear, vivir, amar y agradecer cada día el milagro de la vida.

Milagro Laurito Fernández

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Edición por Sergio Augusto Vistrain